El cuento del equilibrio

El cuento del equilibrio
10 marzo, 2018 Alto y Klaro

¿Dónde acaba el circulo vicioso?

No sé si necesitamos el consumo compulsivo, si nos lo han inyectado directamente en el cerebro o solo es una etapa de la evolución, pero sí creo saber que de esta manera nuestro futuro no es muy halagüeño. No se puede sostener por si solo un sistema que de raíz no es equilibrado. Para empezar, a muchos, todo nos parece caro, pero ¿no se podría enfocar de otros modos? Por ejemplo, ¿todo lo que consumimos es necesario?,¿nuestros ingresos son suficientes para todo lo que adquirimos o queremos adquirir?,¿lo que consideramos esencial para una calidad de vida adecuada es algo real o esta infundido por perspectivas impuestas?,¿a qué estamos dispuestos a renunciar? No quiero con esto plantear el fin de nuestro modo actual de vida, solo trato de enfocarlo de otro modo, buscar un debate. Creo que no sería muy desorbitado pensar que casi todos haríamos el esfuerzo de renunciar a algún capricho, más si lo vemos concienciándonos de cuantos de estos caprichos acaban años en un cajón, vendiéndose con el tiempo o tirándose a la basura sin apenas uso. Pero vamos un paso más en la elucubración. ¿Cómo afectaría esto a las empresas que nos sustentan?, ¿se convertiría en motivo de despidos y ruina para familias?,¿es este el tipo de pensamiento que nos lleva al empobrecimiento? Bueno, demos otro giro aun a riesgo de ser cargante. ¿Dónde nos lleva el consumismo sin control?,¿hasta dónde está el límite del medio ambiente, el del planeta Tierra?

Equilibrio. Está claro que, con los conceptos actuales de bienestar, de economía, de sostenibilidad todo es más difícil. Hay o debe existir otros caminos. Debemos encontrarlos, conjuntamente. Es la única manera…esa o dejar morir al planeta, hacerlo plácidamente, desde nuestro sofá, con una cervecita en la mano si es posible.

En un hipotético escenario las empresas entenderían que los beneficios se deben de repartir más, sin dejar a un lado sus necesidades reales de expansión, de enriquecimiento o de previsión, pero teniendo en cuenta que sus trabajadores son también consumidores y que todos somos a su vez usuarios de este mundo que además compartimos con otras especies que son, algunos dirían, que más útiles aun, que la nuestra.

Los trabajadores a su vez entenderían que una empresa es un elemento que proporciona trabajo, es un motor para crear riqueza a un mayor número de ciudadanos, además de los productos que también aportan a las necesidades del mercado.

Sabríamos que debemos consumir, pero a la vez sabríamos hasta qué punto. Exigiríamos que todo se reciclase, que fuese lo más inocuo para el medio ambiente, para los animales, para nosotros.

No es sencillo, no va a ser instantáneo, nadie va a regalar nada…pero en un punto hay que empezar. O cada uno de nosotros somos uno de esos puntos o continuamos sentados y punto.

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